lunes, 4 de agosto de 2008

Capítulo 4

De putas

(...) Luis y yo estamos en el taxi y le hemos indicado al conductor que nos lleve a un puti que hay en nuestro barrio, nada de extravagancias. No nos importa que les falte un diente o que tengan celulitis.
Por el retrovisor observo una sonrisa del taxista mientras yo le comentaba a Luis que al hijoputa le teníamos que haber metido en el cubo de basura, al Cucurucho. Como veo que le ha hecho gracia el chistecito, arremeto con alguno más de distinta índole:
-Pobrecito mi Cucu..., NO LE PARTIERA EL CAMIÓN DE LA BASURA EN 5000 PEDAZOS AL MIERDA SECA DE LOS COJONES!!!
Veo que el taxista se parte la caja y me pregunta:
-¿Se lleva mal con esa persona, eh?
-Qué va, si es como mi hermano, ese hermano que perdí cuando lo empujé y lo arrolló el tren... maldito sacalefas resecas..
El taxista se ríe. Casi estamos llegando. Gira a la derecha y se sitúa en doble fila al lado del tugurio. No hay luz. Mal asunto.
-...bueno, ya estamos, -deja caer el peseta
-Sí, y rápido, no me has dejado que te cuente lo que les haría a sus progenitores...
-En otro momento,-esgrime. Ahora estoy trabajando.
-Muy bien, pues nosotros nos vamos a trabajar también, pero a unas titis de ahí dentro, aunque tengan pelos en el pecho.
-Esa es su suerte... 60,50 €...60 euros
-¿El qué, 60 euros, la carrera?
-Sí
-Mira, te doy dos opciones, una, no cobrar la carrera y venirte con nosotros a follar ahí dentro o dos, que en vez de sacar la leña saque el bardeo, te corte los pulgares sin precisión ninguna, te los meta por el ojal y te demos la paliza del siglo, tú verás.
-Están buenas?-pregunta el taxista.
-Pues no, alguna y escogida.
-Vamos pa´dentro, dice el taxista.

Asunto arreglado. Aparca, nos presentamos y le doy dos collejas por intentar cobrarme ese dinero por un recorrido de mierda. Me comenta que le falla el taxímetro, yo le digo que dentro de poco a esos precios le fallarán las piernas, alguien se las cercenará.

Entramos Daniel (el taxista), Luis y yo ( qué manía de dejarme yo el último). Entramos yo, Luis y Daniel en el club. Poca luz, tenue. Pocas putas, feas. Poco ambiente, parece una cafetería de Tanatorio. Nos acercamos a la barra y un joven camarero nos pregunta nuestros tragos.
-Yo una "sin" -dice Luis
-Guai Leibol con Coca Cola, dice Daniel
-Señor, no tengo "sin", Mahou o Heineken?
-Ponle otro Guannastri de esos, pero con limón, es igual que la sin.
-Vale, -dice Luis
-¿Y usted? -me pregunta.
-Larios tónica, no me sirva la tónica...
Bebidas servidas, 36 euros. Empieza la risa...

Se acerca una mujer, o eso creo, que se parece a ese que mordía los cables en una película de Yeins Bon, nos saluda y le comento a Luis que esa (?) hace unas mamadas de escándalo.
Luis se ríe y charla con ella. No la he visto en mi vida, posiblemente cargue del mismo lado que yo.... La situación me pone.

Otra muchacha pasa frente a nosotros, mirándonos la geta y se emplaza al final de la barra bebiendo algo de un vaso con pajita. No quita ojo a Daniel, es normal, yo llevo puestos unos pantalones de pana rotos, con una pinta de homeless que no me la quita ni Dios. Daniel se acerca, entabla diálogo con ella y al rato, se levanta de su butaca y viene hacia mí.
-Pagas tú, no?
-No te entiendo
-No me has pagado la carrera.
-Tampoco te he cortado los pulgares...
Se retira y le agarro del brazo, le digo en voz baja:
-....fooollateelaaa, pago yooo, sin costumbres, es mi díaaaaaa....
-Gracias, ehmm, ..Adolfo
Luis se ha retirado con el mostrenco ese, no sé si es chico o chica, da igual, cada uno a lo suyo, y Daniel está a punto de entrar con la muchacha de la pajita, falto yo. Pero pocas chicas veo...
Sí veo a un tío que está hablando con una piba en una mesa de al lado de la barra que me lleva mirando desde que hemos entrado. No sé si es el encargado, o uno que se siente invadido por un costra como yo y quiere guerra.
Nos miramos por enésima vez, y me recorre el cuerpo un halo de calor, como cuando me tengo que cargar a alguien...
Llamo al camareroy le digo que ponga otro Larios, tónica tengo de sobra. No hay rebaja por no pedir el refresco...arañas...
Miro hacía la mesa y coloco al tío otra vez mirándome, lo mismo le he gustado.
Me dan ganas de levantarme y preguntarle si hay algún problema, pero sólo pienso en que mañana quemaré algo de este pútrido dinero en comer faisán a la naranja, mi plato favorito.
Miro y el colega me mira, me está tocando demasiado los cojones. Le miro fijamente y se me queda mirando y me hace una seña para que salga del local. Me levanto y se levanta. Me voy hacia la puerta, abro y salgo, noto que él viene detrás de mí...

6 comentarios:

Oscar dijo...

Tienes los precios de las copas bien aprendidos... :)

La aspirante dijo...

Pues una de dos, o te quiere meter de hostias o te ha visto con esas pintas y quiere ofrecerte un trabajo (y no de camarero precisamente).

elcolordelaspalabras dijo...

Quiere entretenerte mientras abren en canal a tus compadres. El taxista, que se joda por ladrón. Habrase visto un obrero banquero... (como me irritan!) y a tu compañero, lo siento pero sus riñones valen mucho en el mercado negro, recuerda que al pedir una "sin" se etiqueta como presa de facil venta.

Salud!

lôgän dijo...

por san bukowski bendito, que me arranquen los ojos... decir que este blog es la mejor mierda que he leido en mucho tiempo seria quedarme corto...

no me extrañaria nada que el jambo que te mira tanto fuera el amante de aquel buen samaritano al que le aligeraste el peso de su cartera... mi consejo seria que le achucharas a la de la boca como el de yeins bon

desde ahora me declaro adicto a esta bizarrada escatofilosofica...

Julito dijo...

Diossssssss.
La que se va a liar en la puerta del puti.
Lo veo venir: Adolfo le arrancará los brazos al prenda que tanto le mira y después le dará una paliza con ellos.

Cada vez lo haces con más intriga, primo.

Un besito y a ver si es verdad que me haceis una visitilla y nos tomamos unos Larios de esos, con poquita tónica.

Nenita dijo...

Antes de nada, tengo que decir que no podría estar más de acuerdo con la definición que hace tu querido lecto logän tildando tu blog de "bizarrada escatofilosofica"...

Dicho esto, y que nos encanta que 'bizarroescatofilosofeés', procedo a comentar el post.

Decir que el maromo que te da la brasa y te saca para fuera te va a proponer juegos sexuales sería quizás una salida un poco simple, pero chico, ami tanta miradita es lo primero que me suscita. Bueno, y tu forma de percibirlo con la mala leche que se te pone más.

Lo del monstrenco con el que se va el taxista, y otras locuciones y expresiones varias me hace sonreir sin remedio, así como lo de tu querido hermano al que tiraste al tren. Leerte es ir más allá de esa bizarroescatofilosofada. Y aunque sea escatológicamente, a mi me encanta que filosofeés bizarramente. Olé! Gracias logan, por el concepto.

En cuanto a ti, te quiero trabajando en el proximo capítulo. Yo por mi parte, voy a ver si publico algo, que ya toca. Besos gordossss